sábado, diciembre 22, 2012

Lo fructífero de un embuste mundial.


Ayer por lo menos en tres ocasiones en el cotidiano trajín del día, mire mi reloj y alce la vista pensando en la cantidad de catástrofes anunciadas, encontrándome con un quieto y armonioso mundo.  Quien no haya hecho lo mismo es porque no estaba enterado, lo que es muy difícil, o simplemente porque  el inmundo impacto mediático no lo altero en algo, situación que no la creo.
Lógicamente me estoy refiriendo al ciudadano globalizado y no al  feliz incomunicado, libre de la podredumbre informática y que vive en su propio mundo, pensando que el fin es cuando él se va, algo que yo hace muchos años lo incorpore a “mi itinerario”.

Pues dando por cierto que algo nos llegó de ese catastrófico final anunciado y especialmente el día de hoy 22 de diciembre del 2012, empecé a mirar los cielos azules y sus imponentes cúmulos de forma diferente, el tranquilo mar y especialmente el sol con su implacable brillo y anoche las titilantes estrellas en perfecta armonía y a donde miraba inclusive a los citadinos dirigiéndose a sus labores………………que armonía y orden había en la naturaleza y que gracias a ese infeliz anuncio,  me dio la oportunidad de admirar lo cotidiano  y agradecer a ese supremo hacedor o poder superior o como Ud. llame a esta belleza armónica, que es nuestro mundo con todos sus desmanes ecológicos..

Algo bueno tenía que salir y sin más porque sería inacabable, comparto con Uds. este maravilloso video del planeta que tenemos la suerte de habitar.

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